Día: 10 diciembre, 2011

Los dos rostros de la realidad y la tentación de actuar

Una de las características que dibujan la grandeza y miseria del ser humano es la imposibilidad de demostrar lo que es real. Por el mero hecho de percibir algo ya estamos adulterándolo y, aunque lo expresemos con la máxima fidelidad según nuestra percepción, ésa sólo será una aproximación a la realidad (algo que nunca podremos conocer a ciencia cierta, en todo caso, podremos comparar percepciones de una misma realidad).

En ocasiones, la adulteración de la realidad se produce por una característica de nuestro “equipamiento” el que nos produce la variación. Por ejemplo, si tengo un problema auditivo no percibiré un sonido en la misma magnitud que alguien que no lo tenga, por lo que decir que un sonido es bajo es falso cuando claramente alguien lo percibirá más alto y nítido que yo.

Mucho más interesante es la variación en la percepción que produce nuestro estado de ánimo. Podemos tener una visión perfecta pero si estamos tristes Leer más

Compartir en redes socialesFacebooktwittergoogle_pluspinterest

Uso de cookies

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.plugin cookies

ACEPTAR
Aviso de cookies