Categoría: Roles tóxicos

Roles tóxicos: la amistad dicotómica

Si la vida se compone de momentos buenos y malos, ¿podemos llamar amigos a quienes te buscan o a quienes buscas sólo en los momentos malos? Desde luego una de las características definitorias de la amistad es que proporciona apoyo en momentos difíciles, no obstante, no es una característica excluyente de compartir situaciones positivas. Por […]

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Roles tóxicos: la persona negativa

Este post va dedicado a todas esas personas que intentan quitarnos las ganas de iniciar nuevos caminos, esas personas que van con el piloto automático por la vida sin preocuparse de que hay muchas rutas alternativas para su viaje, esas mismas personas que se quejan de su rutina pero no intentan escapar de ella.

La persona negativa se caracteriza fundamentalmente por tres aspectos:

  1. Miedo al cambio propio y ajeno. Temen a afrontar cambios en su vida porque no se ven capacitados para salir victoriosos frente a ellos. Por extensión, merman cualquier intento de cambio ajeno por temor a darse cuenta de que hay gente con más valía ante los cambios.
  2. Tiñen su discurso de la incontrolabilidad e improbabilidad del éxito, confundiendo realismo con pesimismo. Saboteará cualquier intento tuyo por iniciar una aventura con frases como “Eso es lo que tú crees que pasará, pero en la realidad no siempre salen bien las cosas”.
  3. Falta de iniciativa. Suelen ser personas que han orientado su vida a ser engranajes de un sistema estable mayor. Descartamos, por tanto, a las personas emprendedoras. De hecho, las personas emprendedoras tienen un alto componente de positividad como rasgo, ya que inherente al levantamiento de un proyecto aparece la creencia en su éxito.

El riesgo de dejarte guiar por este tipo de personas es Leer más

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Roles tóxicos: Vampiros de energía

¿Alguna vez has estado en un grupo y has notado cómo progresivamente el agotamiento hacía acto de presencia sin motivo aparente? Si la respuesta es afirmativa ten la seguridad de que la explicación más probable es que estas en compañía de vampiros de energía, personas que se alimenta de tu propia energía porque viven en […]

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Roles tóxicos: el agresor

El agresor es una persona que, desafortunadamente, nunca brilla por su ausencia. Está presente en la mayoría de contextos y tiende a agruparse con personas de su mismo corte moral.

Definamos al agresor.

  • El agresor se caracteriza por ser una persona que carece de poder formal (no se lo otorga su puesto de trabajo, sus relaciones sociales, su prestigio personal o profesional).
  • El agresor se autovalora en función de cuánto consigue imponerse a otras personas. Es lógico, ya que quien no tiene poder lo consigue a base de “arrebatárselo” a otras personas.
  • El modus operandi del agresor es atacar, retar y desafiar. No tiene otra forma de interactuación en su catálogo comportamental.
  • El objetivo preferido del agresor es la persona insegura o con poca confianza. ¿Motivo? Su forma de agredir al otro es atacando a la seguridad de su víctima, creando malestar en ella, por ello prefiere siempre un objetivo fácil (inseguro) a uno que pueda plantarle cara.
  • Los agresores se unen en grupo siempre por poseer un enemigo en común. Es decir, el agresor de une a otras personas porque así ve más factible dañar o atacar a otra/s persona/s de su entorno. En este sentido, el agresor es totalmente ventajista.
  • Como puedes imaginar leyendo hasta aquí, el agresor es cobarde. Jamás se enfrentará a alguien superior a él. Tan sólo agrede a quien es inferior o no tiene un repertorio de conductas tan agresivo como el suyo.

Recomendaciones al tratar con este tipo de personas.

  1. El agresor siempre tratará de Leer más
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Roles tóxicos: el eterno atacado

¡NO!

La figura del eterno atacado hace referencia a aquella persona que SIEMPRE va en contra de la norma, con la característica fundamental de mantener este comportamiento por experiencias pasadas, no presentes.

El rasgo de personalidad que define a estas personas es la suspicacia. Constantemente están valorando si aquello que sucede a su alrededor es nocivo para ellos. Raramente valoran algo como positivo, por lo que están a la defensiva constantemente.

De este modo, sus características fundamentales serían:

  • Presenta una formulación negativa de su ámbito (laboral, personal, familiar, etc., según corresponda) y de todo lo que en él pueda acontecer.
  • En el pasado ha vivido experiencias negativas en este ámbito.
  • En el presente estas experiencias negativas han remitido o, al menos, no son de una magnitud equiparable a las del pasado.
  • Tiene la creencia de que actualmente el ambiente es menos hiriente gracias a su desconfianza y a su tendencia a luchar siempre contra la norma.

Su actitud defensiva es una tónica en su comportamiento. Se han registrado algunos casos en los que este comportamiento correlaciona con una indefensión aprendida experimentada a edad temprana debido a la muerte de uno de los padres o de un familiar cercano de apoyo. En estos casos, el desempeño del rol se explica a través de la vivencia continuada de tener que adaptarse a las circunstancias, las cuales generalmente son cambiantes a la baja (cambiando a peor debido a las pérdidas de familiares, comodidad, cariño y felicidad que producen).

El gran problema de estas personas es Leer más

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Roles tóxicos: la amistad impermeable

¿Habéis tenido alguna vez la sensación de que digáis lo que digáis en una conversación una vez que terminéis lo que tenéis que decir vuestro interlocutor seguirá hablando por el mismo punto en que dejó su relato? ¿Conocéis esa sensación de que quien tenéis delante sólo se preocupa de hablar de lo que a él le interesa y poco o nada le importa lo que tenéis que decir? Si conocéis esta sensación de “invisibilidad” para quien os “escucha”, habéis tenido la ocasión de estar con “amigos impermeables” o “no empáticos”.

Características de las personas impermeables

  1. Poco o nada les importa lo que tienes que decir, a no ser que sea algo centrado en ellos.
  2. Hablan en primera persona todo el tiempo.
  3. Siempre que pueden utilizan el YO.
  4. Tienen una excesiva capacidad verborreica para hablar sobre sus propias inquietudes o experiencias.
  5. Difícilmente se cansan de hablar sobre ellos mismos.
  6. No tienen la capacidad de hilar una conversación a partir de lo que le diga su interlocutor, sino que continúan hablando de aquello que explicaban antes de que hablara la otra persona.
  7. Pueden parecer personas abiertas porque te cuentan la mayoría de sus pensamientos, pero esto no lo motiva la confianza sino la necesidad de conectar con otras personas.
  8. La anterior característica enlaza con esta última: son personas que suelen estar solas, aisladas.
Ejemplo de amistad impermeable
Ejemplo de amistad impermeable

Por tanto, ¿creéis que esta persona podrá tener una verdadera amistad con alguien? La respuesta es compleja. Es habitual que, en lugar de amistades, estas personas tengan relaciones con las que pasan el tiempo a la espera de algo mejor, algo que verdaderamente les llene. Pese a todo, no es imposible que se sientan amigos o amigas de otras personas.

¿Por qué son personas impermeables?

El dolor radica en esta impermeabilidad. El aislarse es una herramienta defensiva ante el dolor, que normalmente han sufrido en sus vidas por exposición a situaciones, personas o estímulos que escapaban de su control. Por tanto, deciden adaptarse al dolor reduciendo su exposición ante él pero dándose la contrariedad de que no dejan de relacionarse con muchas personas. De este modo, nace la paradoja de las personas impermeables.

La paradoja de las personas impermeables

Según ellos, viven rodeados de personas pero Leer más

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Roles tóxicos: el listo de turno

BASADO EN HECHOS REALES

Este artículo me vino a la mente el pasado domingo 12 de octubre mientras disfrutaba con mis mascotas en un acto que organizaba una ONG de animales con motivo de la Feria de San Lucas en Jaén.

El acto consistía en una serie de actividades en las que participaban las mascotas y sus dueños para poder conseguir fondos para la Asociación que organizaba el evento. Cualquier ayuda es poca y siempre es bueno colaborar si eso va a suponer un beneficio para los animales. Como lugar de reunión de muchas personas, éste era una fuente de diferentes tipologías de personas, de las cuales una se tornó en personaje cuando me topé con él: el listo de turno.

Resulta que, como sucede en estos sitios, siempre hay alguien a quien le encargan el cuidado de algún animal que no es suyo. Éste es el caso de una amgia mía, que se vio cuidando a un husky al que le asustaba el ruido de los altavoces. Ni que decir tiene que ni ella ni yo éramos capaces de hacer que la perra nos acompañase a donde se realizaban las actividades, por lo que veíamos todo en la distancia.

Luna, que así se llamaba la perra, de pronto se escapó de su collar y mi amiga fue tras ella. Yo estaba hablando con una persona y ni me di cuenta de la huida hasta un rato después. Para suerte nuestra, un hombre acompañado de una niña pequeña sujetó a la perra para evitar una carrera que teníamos perdida y este personaje era el listo de turno de la Feria.

Resulta que aquel desconocido no era ni más ni menos que un adiestrador de dobermans. En fin, se veía que el hombre tenía ganas de darse un autohomenaje (ver artículo) y una feria de animales era el lugar idóneo para él. El listo de turno siempre necesita una señal para demostrar sus superpoderes y en esta ocasión la obtuvo cuando ni mi amiga ni yo conseguíamos que la perra nos acompañara hacia la Feria. En ese momento él exclamó: “Déjame a mí, que soy adiestrador de dobermans”.

En fin, la mala copia de César Millán cogió la correa e hizo que Luna andara al compás que él marcara. Mi amiga y yo nos sonreímos por la suerte de tener a éste individuo cerca pero yo rápidamente me arrepentí al ritmo que soltó por su boca: “Veis. Es fácil. Hasta mi niña de 6 años lo puede llevar”. Es en esos momentos cuando mi awareness funciona y tengo que controlar el click que hay en mi cabeza deseando poner a ese fantoche en un lugar mucho más relajado pero me contuve. El individuo siguió con su clinic, con su autohomenaje, dándonos una información que ninguno le habíamos pedido. Leer más

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AudioPost: Relaciones Tóxicas

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Roles tóxicos: el liante

El liante es una persona que no tiene porqué ser amiga nuestra pero que todos/as hemos conocido alguna vez en nuestra vida.

Sus características más destacadas serían:

  • Su sonrisa, de la que hace gala siempre que se relaciona con nosotros. Estaréis de acuerdo conmigo en que una persona que sonríe siempre no es una persona sincera, ya que es imposible que siempre esté feliz o, al menos, mostrándolo. Si esto sucede en un entorno laboral, donde las situaciones fluctúan habitualmente según la carga o calidad del trabajo, una sonrisa perenne es más una muestra de falsedad que de sinceridad (lo que el liante pretende representar con ello).
  • Su trato cercano. Estas personas tratan de hacernos sentir como amigos suyos de toda la vida pese a no tener confianza alguna.
  • Su interés. Es habitual que siempre que esta persona hable contigo sea porque quiere pedirte un favor, por mínimo que sea.
  • Sus expectativas. Si le has concedido un par de favores o detalles como muestra de tu buena fe, esta persona elevará su listón contigo y te exigirá más, de una forma sutil, pero lo hará. Por ejemplo, Leer más
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Roles tóxicos: quien busca autohomenajes

¿Qué es un autohomenaje?

Quienes me conocen saben que llevo hablando de autohomenajes mucho tiempo. ¿Quién hace un autohomenaje? Para responder a esta pregunta hay que responder antes a ésta otra: ¿Qué es un autohomenaje? Siendo incisivos, un autohomenaje es un acto que brinda una persona para recibir elogios hacia sí mismo/a. Ahora, ¿quién hace autohomenajes?

¿Qué personas recurren al autohomenaje?

Existe varias tipologías, pero a todas subyace una falta de cariño o atención. Por clasificarlas habría personas que: Leer más

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Todos somos envidiosos

Todos somos envidiosos

Esta es una afirmación con la que estaremos la mayoría de acuerdo. Muchas veces vemos a alguien a quien no le salen las cosas, a quien no le valoran en su trabajo o quien no consigue tener una pareja por más que lo intente y pensamos: “Pobre… Ojalá tenga suerte. Me cae bien”. Pero existe la otra cara de la moneda, ¿y si todo esto le sucede a alguien que tiene éxito (o al menos a nosotros nos lo parece) en las demás parcelas de su vida? Pues la respuesta es: “Que se joda fastidie”. Tan duro y tan sincero. ¿Y esto por qué sucede? Porque somos envidiosos.

La envidia mal entendida

Si a alguien le va todo muy bien y fracasa en algo le solemos decir que se fastidie, que en el resto de sus cosas tiene mucho éxito y por un fallo no se le va a caer el mundo encima. Esto es muy humano. Es muy humano el desear estar por encima de los demás o, al menos, no querer que nadie esté por encima nuestro y todos al mismo nivel. No obstante, a esta reacción automática (¡Que se joda fastidie!), de continuarse en el tiempo y convertirlo en eje central de nuestro pensamiento, le siguen las actitudes envidiosas.

Si la envidia se quedara en comentarios o pensamientos, siendo de por sí bastante perjudicial para la persona emisora y receptora, no alcanza tintes tan destructivos como los de quien hace la envidia su modus operandi, su forma de vida y Leer más

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Roles tóxicos: el amigo “vendedor”

Seguro que alguna vez os habéis cruzado bien por trabajo o por amistades en común con aquel tipo de persona que yo llamo “el vendedor”. Muchas de estas personas trabajan de eso mismo, de vendedores, de representantes, no obstante, desprestigian este noble oficio por desarrollar este rol 24 horas al día. Su sonrisa y su excesiva capacidad de atención hacia su víctima (tú) son su seña de identidad.

Como toda labor que se hace constantemente, ésta pierde frescura y cada vez es menos creible y es aquí donde el amigo vendedor se dibuja perfectamente. Suele ser una persona con la que apenas tienes contacto, poco trato y con quien seguramente tienes poco de qué hablar. No obstante, esto no es impedimento para nuestro amigo, que te trata como si fueras uno más dentro de su grupo de amistades, siempre tiene un par de temas de conversación preparados para que entre vosotros no haya silencios incómodos y, lo más importante, te alaba, te alaba tanto que su exceso de elogios y devoción hacia tu persona te hace plantearte si ese tufo a falsedad que percibes realmente se huele o es fruto de tu desconfianza.

Si te planteas que esa incoherencia que te transmite el vendedor es fruto de tu desconfianza estás perdido porque esa será la vía a través de la cual el día que te pares a pensar verás que estás inmerso en relaciones sociales o laborales con el susodicho que son excesivamente íntimas para el feeling que te transmite esa persona. Leer más

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