El cambio de hora y su papel en la depresión y el aumento de peso

El cambio de hora de obligado cumplimiento para todos los países de la Unión Europea se ha producido este pasado fin de semana cuando a las 3:00 del domingo 27 de octubre nuestros relojes pasaron a marcar las 2:00 horas, ganando una hora de sueño.

El motivo de este cambio es el ahorro energético, adecuando las horas de luz con los horarios laborales, de modo que el consumo será menor. En España se llega a estimar que esta medida supondrá un ahorro del 5% de consumo de energía, con lo cual está más que justificada en cuanto a números se refiere. Sin embargo, ¿cómo nos afecta a las personas adaptarnos a este cambio mínimo?

Pese a que es sólo una hora de diferencia todos hemos podido notar efectos del cambio horario durante el día de ayer. Probablemente todos llegamos con hambre al horario habitual de comida o comimos antes de tiempo, ya que nuestro estómago no sabía que tenía que esperar una hora más para comer.

Si eres de esas personas que como yo tardamos en acostarnos hoy te habrás levantado como nueva porque anoche no te acostaste tan tarde como acostumbras y hoy te ha costado menos madrugar. Realmente te sientes mucho más lleno de energía que lo que acostumbras a la misma hora. Lógicamente, has dormido una hora más que tu cuerpo ha agradecido.

 

 

Sin embargo, no es extraño encontrar personas que acusan el cambio horario traducido en malestar a nivel mental. Quienes son más reacias a los cambios viven este período de adaptación como un tránsito incómodo. ¿Por qué tengo que esperar una hora para comer? ¿Por qué tengo tanto sueño si son sólo las 10 de la noche? ¿Por qué me despierto demasiado pronto para comenzar mi tarea diaria?

Sin duda el mayor trastorno para todos es lo rápido que anochece. A las 19:00 horas es de noche. Seguro que has experimentado la sensación de tristeza que nos invadió ayer a todos cuando a media tarde no había luz. Esta sensación tiene una sólida base científica.

La luz solar tiene un papel fundamental en los ritmos circadianos. Su ausencia o sustitución por luz artificial altera nuestro estado de ánimo. El motivo es que la luz solar produce que nuestro organismo libere serotonina, la hormona que produce el buen humor. En su ausencia, el cuerpo segrega melatonina, la hormona del sueño. Por este motivo a las 19:00 horas de ayer te pudiste sentir triste, porque tu cuerpo tenía una sobredosis de melatonina inusual para esa franja horaria.

De hecho, en esta época aumentan los casos de depresión en ese tránsito para habituarnos a la excesiva melatonina. Uno de los alimentos que sirve para aliviar síntomas depresivos son los carbohidratos. Es por eso también que en esta época existe una tendencia a aumentar el peso debido a la ingesta excesiva de estos alimentos y a la proximidad con la Navidad, fin de año y época de excesos.

Sin lugar a dudas, los dietistas tienen ahora una de sus épocas más bajas del año en cuanto a asistencia de pacientes ya que muchos dan por perdido el año con vistas a la Navidad, siendo el mes de enero un repunte de propósitos de año nuevo, incluidos, como no podía ser de otra forma, la pérdida de peso.

 

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