3 formas de detectar una sonrisa totalmente falsa

Por suerte o por desgracia vivimos en una sociedad en la que se premia el continente por delante del contenido. Una sonrisa falsa es más positivamente valorada que un gesto serio real, fruto de una emoción negativa. En algunos contextos parece que estar triste estuviera incluso mal visto socialmente. De hecho, esa fluctuación de emociones es lo que te hace humano. Renunciar a esa esencia está bien visto. Sociedad inhumana, para mi gusto, la de estos días.

El exterior ha suplantado en la mayoría de contextos al interior en cuanto a valoración. Premiamos a la gente guapa por fuera antes que a la bella por dentro. Ese planteamiento de artificialidad por delante de todo va de la mano del uso que hacemos de nuestra comunicación.

¿Cuántas veces te han dado un regalo que no te gustaba y has respondido que te encantaba de modo educado por quedar bien? Incluso aunque por tu tono o tu expresión se notara que lo que decías era mentira no has podido reprimir tu tendencia a quedar bien y pronunciar ese “Muchas gracias. Me encanta.”.

LNV Lo que dice VS Como lo dice

La necesidad de decir lo que creemos que quiere escuchar el otro se conoce como el efecto de deseabilidad social. Según éste, vamos a actuar en función de lo que creemos que se espera de nosotros. Esa es la razón por la cual cuando vas al médico y te pregunta por tu alimentación, sobre si fumas o sobre si bebes la tendencia es a vender una imagen de nosotros mucho más próxima a la de alguien que come sano, no fuma o si lo hace es muy esporádicamente y que bebe alcohol de forma moderada que probablemente no se ajuste al 100% a la realidad de quien eres.

Me molesta especialmente el uso que se le da a la sonrisa como herramienta para conectar con las personas. Me encantan las sonrisas, pero las reales. Detesto las falsas. Por ese mismo motivo te voy a dar 3 claves de Lenguaje No Verbal que puedes aplicar para saber cuándo alguien te sonríe porque de verdad se siente feliz en ese momento o cuándo lo hace para quedar bien fingiendo una emoción que realmente no siente.

Empieza, como siempre recomiendo, aplicando esta información sobre ti mismo/a. Evita en la medida de lo posible sonreír de modo falso durante tu día a día. Rompe esa conexión con la artificialidad a la que la sociedad nos dirige. No tienes por qué ser artificial. Sé que el motivo principal es sentirte incluido/a en un grupo social. El miedo a caer mal ha sido caldo de cultivo de muchos seres humanos artificiales. Que no sea tu caso. Enfoca esto como la forma de entrar en un nuevo grupo: los sinceros.

Hay quien te dirá que de la sinceridad a la mala educación hay un pequeño paso y probablemente sea cierto cuando lo que quieras transmitir no sea socialmente aceptable pero considero que con buena educación se puede decir todo así que trata de comunicarte de modo honesto sin olvidar las buenas maneras. De hecho, si ser honesto/a te dirige a explotar en unas formas poco educadas tienes una señal de alarma que lo que te está diciendo es que llevabas mucho tiempo sintiéndote en esa cárcel de buenas maneras, asfixiándote. Por eso, al sentir que esa puerta se ha abierto sales de modo agitado, sin calma, fruto de la desesperación. En otras palabras, te has hartado desde hace mucho tiempo de tener que hacer un paripé con el que tienes delante.

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