Etiqueta: camino

Cómo saber quién eres

¿Puedes saber quién eres? No sólo puedes sino que debes saber quién eres. Pero no es un camino por el que nos inviten a pasar ya que vivimos rodeados de situaciones y personas “trampa” que nos premian no por ser quienes somos sino por quienes a ellos les conviene que seamos. Por ejemplo, en tu […]

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El camino del desarrollo personal

Creo que muchos cursos de desarrollo personal están mal enfocados desde el momento en el que se centran en transmitir una serie de creencias que han de ser más válidas que las de la propia persona que recibe el curso. Esta definición que sería la de un curso tradicional, en el ámbito del desarrollo personal […]

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Reflexión: la búsqueda de la verdad

  La búsqueda de la verdad, el camino interminable en el que lo importante no es llegar al destino sino avanzar. ENTRADA PATROCINADA POR Compartir en redes sociales

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Sabes que has acertado…

… cuando sientes que las carencias son menos importantes que lo que posees.

… cuando tienes perspectiva de marco (todo encaja).

… cuando sientes que estás donde quieres haciendo lo que quieres.

… cuando hay una sonrisa ante el camino por recorrer.

… cuando sientes que puedes Leer más

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Sandra Cerro: Si no hay sendero ha de hacerse

Faima corre por el sendero que surge del interior del bosque de Chinillas hasta la casa de las Mariposas. Cuando el viento entra en ti, te vacías por dentro.
Todo lo que te inculcaron de pequeño, eso con lo que alimentaron tu mente, se devuelve. Si descubres a tu ser interior todo cambia de color. Es el espíritu del viento, un estado mágico de bosques claros, senderos abiertos y olores sugerentes.Si no hay sendero, ha de hacerse. Faima tiene el suyo, es reciente y le lleva a un mundo de nieve lenta, que cae de los chopos que lindan con las praderas de Sedmas. Las praderas se extienden muchas leguas a lo lejos. Algunos le dicen que nadie pudo ir jamás de un extremo a otro. Oye con frecuencia leyendas sobre ello, pero ella intuye que son simples leyendas. Faima corre por su sendero atravesando las praderas con una sonrisa que sólo ella tiene. Atrás deja el bosque y pronto, tras un pequeño repecho, verá su casa. Una bocanada de aire fresco parece darle con más fuerza en la cara. ¡Uf! Ahora Faima camina. Su rostro se muestra tan relajado que es fácil descubrirle su secreto, al fin es feliz.
Para Faima la felicidad no es más que una brisa caprichosa, que se mueve en todas las direcciones, meciendo delicadamente las espigas y las margaritas.”

 

 

(“El sendero de Faima”, Marcial Zamorano)

 

 

Como Faima todos tenemos nuestro propio sendero, ese que vamos trazando sin darnos apenas cuenta pero que intuimos especial y maravilloso por la mera razón de que es ÚNICO, solamente nuestro y también porque, mientras lo vamos trazando con nuestro caminar o correr, nuestro sendero nos compensa con una mágica reciprocidad: él también nos va trazando a nosotros. Leer más

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