El sabotaje por sintonización es una trampa que nos ponemos para perjudicarnos con la excusa de estar en sintonía, de ir a juego con otra persona, grupo o situación. Te pondré algunos ejemplos de lo que estoy hablando.
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- Comienzas una dieta y decides saltártela el día que hay una bronca en tu casa. Te pones de tan mal humor, te sientes tan desestabilizado, que sintonizas con ese malestar saltándote la dieta y comiendo compulsivamente aquello que te perjudica.
- Quieres dejar de fumar, lo intentas, pero el estrés y la ansiedad te pueden. Te sientes tan mal que la forma de sintonizar con tu malestar es algo que te haga sentir aún peor: volver a fumar y dar por perdidos todos los días que llevas intentando dejar tu vicio.
- Tienes que salir a correr pero no tienes ganas. Te aferras a cualquier razón negativa para excusarte y “justificadamente” no salir: ayer tuve un día agotador, hace algo de frío, parece que va a llover, etc.
El sabotaje por sintonización aparece cuando buscamos alinearnos con una emoción negativa y de este modo dar sentido a la experiencia de un modo global.
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- Si me esfuerzo por conseguir aprobar un examen y pese a eso suspendo o no saco la nota deseada me agoto mentalmente, dejo de creerme que pueda conseguirlo y al final estudio con menos energía porque interiormente pienso que haga lo que haga no valdrá para nada porque no controlo el resultado.
- Si intento hablar con mi pareja para tener una relación más sana y siempre que lo hago acabo perdiendo los papeles cada vez lo intentaré con menos firmeza y, al final, cada intento por hablar se convierte en una contribución más a sabotear nuestra relación
Neutralizar cualquier intento de autosabotaje es vital para lograr la meta
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- Darse cuenta
- Toma de control
- Incremento de autoestima
- Resolución de problemas
- Potenciación de creencias de crecimiento (autoeficacia, afrontamiento, validez…)
- Neutralización de saboteadores subconscientes




