Categoría: Estilo de vida

Las 7 Claves para Tener Éxito

El éxito es un comportamiento que se puede modelar tomando como ejemplo a personas que ya lo han logrado. Seguir los mismos pasos que alguien a quien tomamos como modelo es el camino más corto y directo para llegar al mismo punto que ellos. De ahí radica la importancia de tener un mentor y,  sobre […]

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La importancia de marcar límites

Esta semana he meditado sobre la importancia de marcar los límites en las relaciones sociales. Desde mi perspectiva, en muchas ocasiones, un límite es la garantía para no ser atacado, tu tabla de salvación o tu garantía de que alguien no te la jugará.

Aspectos a tener en cuenta

  1. Marcamos un límite específico con cada persona de nuestro entorno en función  de la relevancia que tenga para nosotros.En el caso de personas que no consideremos emocionalmente importantes las limitaremos (permitidme el término, equivale a “estableceremos el límite con ellas”) en función del grupo al que pertenezcan (“la gente del trabajo”, “mis vecinos”, “la chica del bar”, etc).
  2. No me comporto igual con mi mejor amigo que con el portero de mi bloque, por tanto, a cada uno les permitiré un grado distinto de información y confianza sobre mí.
  3. Marcamos un límite específico en cada contexto. No soy igual de expresivo sobre cuestiones personales en el salón de mi casa cenando con mis amigos/as que en la cola de la caja del supermercado.
  4. El límite se ve afectado por nuestro momento personal. Si tengo un problema que me preocupa puedo sentirme más retraido del mundo que me rodea, lo que puede provocar que no sea tan expresivo, ni tan parlanchín con la gente de mi entorno. En este caso, estaría aumentando el límite respecto a ellos/as. Por contra, si soy feliz porque recientemente me ha pasado algo bueno puedo reducir ese límite con mi entorno, puedo ser más expresivo, más comunicativo, en algunos casos más agradable. Esto no siempre es positivo porque puede desembocar en situaciones dicotómicas tales como contar intimidades a alguien de quien suelo protegerme porque conozco su indiscrección o ser demasiado seco con alguien con quien habitualmente mantengo un trato cordial.
  5. Los límites son dinámicos. Conforme me aproxime o aleje de una persona (tenga más confianza o menos, discuta o disfrute con él/ella, etc.) habré de modificar la posición del límite. Este aspecto correlaciona directamente con la segunda razón para establecer límites (ser consecuente).

Razones para establecer límites

  1. Seguridad: marco una línea de seguridad que si es sobrepasada me justifica un ataque o una retirada hacia esa persona.
  2. Ser consecuente: me libra del comportamiento dicotómico: hoy soy de una manera y mañana de otra, hoy te permito que me digas o hasta esto y mañana no.
  3. Estabilidad: traza una continuidad en mi comportamiento con los demás y los demás conmigo
  4. Incentivo para las relaciones sociales: conforme avance en una relación (sea del tipo que sea: amistad, sentimental, laboral, vecinal, etc.) el límite irá reduciéndose. Es esto un incentivo para las persona que componen esa relación. El pensamiento clave sería el siguiente Leer más
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Los 40 años, una oportunidad para reinventarse

Él, de 42 años, un día se levanta y después de ducharse se queda delante del espejo un poco más de lo habitual. Justo el tiempo para decidir: “Dieta férrea, dos horas de gimnasio todos los días y cuatro sesiones de rayos UVA por semana”. Al cabo de tres meses llega el momento del primer balance: “He perdido 18 kilos y ahora parezco enfermo, con muchos músculos, la cara negra y el cuerpo blanco, que, dicho sea de paso, son dos colores que casan”, cuenta sin renunciar al sentido del humor.

Ella tiene 41 años, está casada y acaba de tener su segundo hijo. Tras la baja por maternidad, vuelve a su trabajo de administrativa en una multinacional, pero no está contenta. Lo que antes le parecía estimulante ahora es motivo de aburrimiento. Comienzan a aflorar las frustraciones y también ella decide: “Tengo que dar un giro a mi vida”. En este caso el cambio no tiene nada que ver con el aspecto físico, sino con la inquietud que, gracias a una situación económica acomodada, le permite pedir una excedencia, volver a estudiar y cursar un máster y Administración de Empresas.

Ambas historias, bastante frecuentes, aunque con diferentes matices, según psicólogos y especialistas, muestran dos facetas de una misma etapa vital, la llegada de los 40. Algunos la definen como crisis, otros sencillamente hablan de cambios en las perspectivas de futuro. En cualquier caso, puede convertirse en una frontera importante y determinar los años venideros.

Porque cruzando esa frontera se suelen tomar algunas decisiones capitales en relación con la vida personal, familiar o profesional. A veces se considera esa etapa incluso como una última oportunidad y se actúa de forma consecuente. Muchos especialistas, de todas formas, la señalan como periodo crucial y coinciden en que mujeres y hombres lo suelen vivir de forma distinta. Leer más

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