Realismo mágico y Psicología

Isaac Lerer califica su pintura de realista mágica, correspondiendo al criterio literario de García Márquez, cuya novela Cien años de soledad marcó un hito en su vida. ”Tiene tonos realistas en un contexto muy mágico. Los personajes pueden llegar a volar. No tienen un recinto fijo. Es la irrupción del inconsciente, que nos muestra hasta qué punto estamos dominados por él”, dice este psicólogo clínico de 76 años, que estudió en la Facultad de Psicología Clínica en la Ciudad de La Plata, Argentina. ‘Nuestro consciente es apenas una pequeña porción del aparato psíquico. Por ejemplo, decimos, `hagamos la paz’, pero nos sale la guerra; ‘vivamos con lo que podemos’, pero tenemos que tener más para competir con el vecino. Hacemos cosas muy absurdas a efectos del inconsciente. Esa es nuestra realidad muy difícil de aceptar”.

Lerer empezó a pintar en 1945 cuando participaba en un movimiento juvenil que pretendía conseguir un mundo mejor. ”Nos reuníamos en locales para cantar y bailar y yo pintaba murales para que las habitaciones de esos lugares viejos, alquilados, tuvieran mejor presencia. Así empecé a pintar sin saber qué era lo que pintaba”. Más adelante, Lerer estudió en el taller de Noe Nochechowicz, un pintor argentino surrealista, donde estuvo varios años y participó en diferentes muestras colectivas. Al mismo tiempo era docente y trataba clínicamente a adultos y parejas.

‘Tengo dos talleres, uno en mi casa y otro en el consultorio. Siempre hay una obra que me mira y que me pide explicaciones. Es un diálogo preverbal muy importante en mi vida. Llego a mi casa y veo el atril con la obra; igual que en el consultorio. Lo mismo le pasa al paciente. Ve la obra con varios adelantos y pregunta. Yo le respondo `esta consigna es lo que usted se permite ver cuando sus defensas disminuyen y puede entrar en algo más primitivo que la cuna de la belleza; cuando está más transparente’. Esta exposición es una transparencia haciéndole señas a mi memoria infantil”, afirma. Cuando sus nietos le preguntan qué pintor le gusta más, el artista-psicólogo les responde que el gran pintor del siglo 20 fue Picasso, pero el que más lo emociona es Chagall, por su belleza y espontaneidad, algo muy semejante a lo que trasmite su pintura.

Lerer acompaña sus cuadros con textos que intentan explicarlos un poco, como por ejemplo: El hombre es el deseo incompleto. El hombre es un deseante constante. ”Yo participé durante varios años de un curso de filosofía que el sacerdote Hugo Mujica, un gran intelectual, daba en Buenos Aires. Sus poemas son un monumento a la palabra, dicen mucho. En mis textos utilizo algunas de sus frases”. Otro autor que influye al pintor es Samuel Beckett. ”Como en sus obras, no sabemos qué está pasando ni por qué somos tan frágiles. Por qué, entre otras cosas, hacemos guerras que no tienen ningún sentido.” Lerer reconoce que los libros lo influencian mucho. “Por ejemplo, terminé de leer La extraña, del escritor húngaro Sándor Márai, y me inspiró a hacer una figura despojada, pero cuando empecé a pintar, me salió otra cosa”.

”A veces hago un trazo por la noche y a la mañana siguiente veo el trazo y le empiezo a hacer cosas a ver qué sale. Ese es un acto de libertad caótica. No puedo estar sin pintar ni sin escuchar música. Tampoco puedo estar sin mi mujer. Pinto luego existo”, dice el psicólogo pintor.• 

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1 Comentario

  1. Muy bueno el articulo,me parece que las siguientes imagenes acompañan ,saludos felicitaciones Michel
    http://www.flickr.com/photos/salgadopintora/

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