Integración a través del deporte

Entreno a chicos con problemas de agresividad, autoestima y desintegración social. Quisiera saber tu opinión sobre trabajar estos problemas a través del deporte.

El deporte me parece un excelente medio conductor de valores y directrices a desarrollar en la vida. En tu caso, al trabajar con una población tan vulnerable, cobra mayor relevancia todo lo que puedas hacer con ellos, todo lo que puedas enseñarles y, por supuesto, es algo más complicado que si trabajases con chicos en unas condiciones más favorables.

Para ti, como entrenador, tu gran incentivo ha de ser (y estoy seguro de que ya es así)integrar a estos chicos en un grupo deportivo en el que puedan desarrollar valores y modular sus problemas de agresividad y autoestima. Para lograr estos objetivos el jugador ha de percibir la unión al grupo como un reforzador, es decir, si obtiene beneficios a sus carencias tienes asegurada su participación en el grupo.

Realmente, este análisis no es tan simple como aquí te relato, ya que también median factores sociales (distintas etnias que coincidan en tu grupo), económicos (distintos perfiles sociales, diferentes estratos), familiares (facilitación o impedimento de los padres a la participación de su hijo en tus actividades), de personalidad (carácter intro o extravertido que facilite su integración en el grupo de iguales)e incluso geográficos (distancia del lugar de entrenamiento con respecto a su hogar o centro de estudios)en que el jugador acabe siendo parte del grupo. Sin embargo, el factor determinante es el carácter reforzador de la experiencia, por lo que nos centraremos en ella.

Por lo que me has contados, estos chicos son vulnerables en dos parcelas: autoestima y agresividad. Ambas van de la mano pero vayamos por partes.

Cuando un niño manifiesta problemas de agresividad puede ser por diferentes motivos:
1º) Es testigo de este comportamiento por parte de sus modelos de referencia (padres, hermanos mayores, familiares…).
2º) Muestra un carácter dominante y posesivo con respecto a sus compañeros cuyo origen puede ser que sus modelos de referencia actúen de igual modo sobre él, por lo que tiene la necesidad de dominar para identificarse con sus modelos y, a la vez, como modo de liberación del propio dominio al que se ve sometido.
3º) Es una forma de llamar la atención y obtener el refuerzo de atención que está demandando a gritos (nunca mejor dicho), aunque éste refuerzo venga en forma de regañina.

Si alguno de tus chicos emplea la agresividad de acuerdo con el primer o segundo supuesto tu labor se verá tremandamente limitada, ya que tus métodos entrarían en conflicto con lo que él vivencia en su hogar. Por lo tanto, es probable que el jugador no se adapte a tu grupo (ya que su gran modelo de referencia le alimenta a hacer lo contrario que tú) o que se adapte realizando un gran trabajo junto con el psicólogo deportivo de tu equipo dirigiéndote a los padres e informándole de la problemática subyacente. Normalmente los padres no son conscientes de ser modelos involuntarios de conductas que ellos mismos castigan pero a la vez fomentan, por lo que dirigirte a ellos puede ser una buena solución a estas situaciones. No obstante, también has de estar preparado para que ocurra todo lo contrario y que esa aproximación al núcleo familiar sea tomada como un ataque hostil a una familia que no conoces y que se te cierren las puertas de acceder a ella y al jugador, que inmediatamente puede ver prohibida su participación en tu grupo.

Si, por el contrario, tu jugador se adapta al tercer supuesto (es agresivo porque demanda atención) debes trabajar la psicología inversa. No debes reforzar su comportamiento. No castigues sus salidas de tono con otra cosa que no sea tu indiferencia y refuerza sus conductas positivas. Ese es el camino para hacerle cambiar de comportamiento.

Como te decía antes, la autoestima va estrechamente ligada a los problemas de agresividad. Resolver una situación de comportamiento agresivo repercutirá en una mayor autoestima. El hecho de ser parte de un grupo le reportará una percepción de autoeficacia y autovalor mayor que el que le proporcionaba ser un componente agresivo y ahí estará la clave para que funcione perfectamente el engranaje.

El mantenimiento de esta situación de armonía dependerá desde este momento de tus métodos de entrenamiento.

Si quieres cualquier otro consejo al respecto de cómo llevar los entrenamientos, puedes visitar la sección de consultas ya respondidas o enviarme cualquier duda que te surja.

Un saludo!

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