¿Te arreglas y aun así no te sientes suficiente?
Imagina esto: Te arreglas durante una hora. Eliges bien la ropa, te peinas, te ves guapísima o guapísimo. Sales de casa sintiéndote realmente bien… Y cuando llegas, la persona que te gusta (o alguien importante para ti) ni siquiera te mira. ¿Qué sentirías? La mayoría de las personas responderían: rabia, tristeza, rechazo, vergüenza o frustración….
