Entreno en bici y no pierdo grasa. ¿Qué puedo revisar?
Si sales en bici con regularidad y la báscula apenas cambia, pregúntate si estás mejorando como ciclista y observa qué pasa con tus hábitos alrededor de las salidas. Hacer más kilómetros es una opción. Antes de decidir, observa qué haces el resto del día y qué estás usando para medir el cambio.
Paco Navas, licenciado en Psicología
La báscula y la bici te cuentan cosas distintas
Una salida que antes se te hacía interminable y ahora haces con soltura dice algo sobre tu forma física. Un número aislado en la báscula puede variar con la hidratación y el momento del día. Si el peso es una referencia que te resulta útil, compara mediciones en condiciones parecidas a lo largo de varias semanas. Mira también cómo te recuperas y cómo va tu rendimiento.
Revisa qué ocurre antes y después de la salida
Piensa en el último día que llegaste a casa con mucha hambre. ¿Cuándo habías comido? ¿Tenías algo preparado? ¿Te sentaste a cenar o fuiste cogiendo cosas hasta que se hizo tarde? El hambre después de entrenar tiene sentido. Si te pasa a menudo, preparar la vuelta puede darte más margen para decidir que intentar resolverlo con la nevera abierta.
Prueba con tres salidas
Antes de salir, deja decidida la primera comida que harás al volver. Después apunta cuándo llegaste, qué tenías preparado y si eso te facilitó comer como querías. Si el problema persiste o quieres ajustar tu alimentación a la carga de entrenamiento, un dietista-nutricionista deportivo puede valorar tu caso.
Recomendaciones de actividad física del Ministerio de Sanidad
Un recurso para trabajar por tu cuenta
Si lo que quieres trabajar es el recurso automático a ciertos alimentos cuando llegas cansado, en la tienda tienes Hipnosis para NO comer Comida Basura. Es un audio descargable de trabajo personal para ese hábito.
