Roles tóxicos: Vampiros de energía

¿Alguna vez has estado en un grupo y has notado cómo progresivamente el agotamiento hacía acto de presencia sin motivo aparente? Si la respuesta es afirmativa ten la seguridad de que la explicación más probable es que estas en compañía de vampiros de energía, personas que se alimenta de tu propia energía porque viven en un estado de necesidad emocional.

¿Es un proceso consciente? La respuesta es no. La mayor parte de estas personas no realizan este proceso de forma guiada. De hecho, los vampiros roban la energía directamente, no la piden.

La respuesta es no. De hecho, es habitual que en un grupo de amigos una persona cause tu agotamiento y que el resto de componentes del grupo no noten efectos o, al menos, de tanta magnitud como los percibes tú. Los motivos los encontrarás en la siguiente pregunta que formulo.

El vampiro de energía busca el tipo de energía de la que carece. Tomando como punto de partida que todos los seres humanos buscamos el amor y la felicidad, estos vampiros buscan energía que les proporcione estos objetivos o, muy importante, la sensación de haberlos conseguido.

No olvidemos que en el vampiro subyace la necesidad y, desde esta carencia, ésta persona no se relaciona para crecer desde cero sino para salir del estado negativo. Dicho numéricamente, esta persona no busca compañía para pasar de 0 a 5, sino que tiene una necesidad (y esto suele provocar desesperación en mayor o menor grado) que le situa en -5, por lo que buscará relacionarse con otras personas para optar a llegar a 0, a la situación neutra, que para esta persona será positiva, ya que viviendo en lo negativo percibirá lo neutro (ausencia de negatividad) como algo bueno.

Es en esa búsqueda de compañía, en ese acompañamiento, físicamente junto a otra persona, cuando los vampiros absorben la energía de quienes tienen en frente. La necesidad y quien palíe la misma serán los moduladores de esta relación vampiro – víctima. Un ejemplo para ilustar esto sería el siguiente caso, muy habitual.

María desea tener una relación sentimental con José. Tras varias relaciones fallidas cree que él será la persona que cubra sus necesidades. Cree que José no será igual que los demás, que será perfecto para ella. Le conoce, le gusta y propone verle de nuevo. José acepta, aunque sus pretensiones con ella no van más allá de ir conociéndola y la considera una conocida más. En su segundo encuentro, José se siente agotado tras un par de horas con ella. No sabe explicar el motivo pero siente que no conecta con María y desea estar lejos de ella (literalmente). Tras muchos titubeos José le comenta a María que desea irse y ella rompe a llorar y le dice que si dos personas se aman desean estar juntas todo el tiempo. José se siente aturdido ante las enormes expectativas que María tenía en él y decide no alimentar más esa relación. María se siente desolada y más posicionada en la firme creencia de que todos los hombres juegan con ella y no son de fiar.

María parte de la necesidad de sentirse querida. No busca una relación que la haga crecer sino una que elimine sus carencias. Una responsabilidad propia (crecimiento personal, buscar lo que se merece, eliminar de su vida lo que no le hace bien) la transfiere a otra persona. Inconscientemente pone su felicidad en manos de un desconocido jugando la carta azarosa de que esa persona sea exactamente como él desea. En ese proceso invade a José, eleva expectativas desorbitadas sobre alguien que es un desconocido porque sólo se han visto una vez. En cierto modo, María va forzando una relación que de ser real se habría gestado de forma natural.

Es tan grande la necesidad de sentirse querida que tiene que agota la energía de José cuando están juntos. Se alimenta de su energía y la digiere como amor que él le envía. José no siente amor y por eso se siente agotado. María “le roba” ese amor y deja a José en un estado de cansancio a nivel físico y emocional. María no ha tenido éxito, por lo que tras un período de desasosiego volverá a intentar cubrir su necesidad con una nueva “víctima” a la cual “atacará” con mayor intensidad. Dicho de otro modo, le robará más energía. Si esa persona tiene las mismas carencias que María o siente por ella el mismo amor que ella necesita serán una pareja complementaria que se robe energía a la vez que se la regeneren, ya que ambos se necesitan y se cubren mutuamente. En caso de que esa persona no sienta por María lo mismo sentirá lo mismo que José y, probablemente, en mayor medida y al final María se sentirá mal consigo misma de nuevo.

vampiro

1. María encuentra la horma de su zapato, una persona con su mismo grado de necesidad con la que como pareja se retroalimenten y permanezcan juntos por tener esa necesidad cubierta.

2. María decide trabajar sobre su problema: actúa en función no de sus necesidades sino de sus deseos. Si logra salir de esa situación negativa (de -5 a 0) por sí misma podrá experimentar la satisfacción de sentirse completa por sí misma, lo que la capacitará para estar con alguien siempre que esa persona le sume. Desechará estar con personas que no le hagan bien, algo impensable cuando era una vampira de energía, ya que no actuará por necesidad (necesita estar con alguien, con quien sea) sino por deseo (estará con quien le aporte algo que ella no se proporciona a sí misma pero no en función de necesidades y miedos, ya que estos los tiene cubiertos).

Espero que esta disección de la figura de los vampiros de energía sea de utilidad para protegerse de aquellas personas que intentan aprovecharse de vosotros/as. Los vampiros están presentes en todos sitios. No sólo buscan amor en relaciones de pareja, sino que te los puedes encontrar en tu trabajo (buscan controlarte o aprovecharse de ti, generalmente), en tu grupo de conocidos o, incluso, en tu propia familia.

El aspecto energético es de vital importancia porque si pierdes energía tu actividad diaria se ve comprometida. Esta situación mantenida en el tiempo se traduce a corto plazo en desequilibrio emocional patente en pérdida de la capacidad para disfrutar de tu día a día, dificultad para ser feliz y visión pesimista de tus circunstancias. A largo plazo esta situación te conduce a un estado depresivo. Es por eso que toma medidas lo antes posible para que a nivel energético cualquier bloqueo no te impida acceder a tus recursos personales y disfrutar de tu día a día tanto como te sea posible, encajar las vicisitudes de la vida sin tocar fondo y levantarte y reiniciar tu camino.

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3 Comentarios

  1. ¿Y qué pasa con esas personas que aseguran amarte con todo su corazón y esperan de ti un comportamiento ideal, pero ellas sólo piensan en sí mismas y en hacer su vida?. En este caso: ¿Quién sería el vampiro?. ¿Yo por permitir comportamientos simplemente por la necesidad de sentirme querida y estar pérdidamente enamorada o él por amarme y justificar sus actos sin pensar en lo que siento?.

    1. La vampirización suele llevar un desgaste sobre la persona a la que amas pero en este caso el desgaste lo sufrirías tú, no la persona objeto de tu deseo, por lo que más bien es una situación de dependencia emocional.

      Te recomiendo que te leas el artículo titulado “La teoría del cubo de basura” que puede serte de utilidad para aclararte.

      Un saludo Catalina.

  2. […] Revolver nuestra basura es siempre malo para nosotros. Sabes que ahí hay cosas que fueron importantes para nosotros para bien o para mal, pero importantes al fin y al cabo. No obstante, no son cosas presentes. Dicho de otro modo, esa importancia en tu vida tal vez no la tenga otra cosa en tu momento presente y si vuelves a por ellas es porque quieres dársela como consecuencia de que en el presente no tienes nada tan estimulante como eso fue en su momento más álgido. Al final, siempre sale mal porque lo que era estimulante (y te salió mal además) en el pasado no ha mejorado desde entonces porque estaba guardado, aislado de ti y tú de él, y así no ha crecido, no ha sido alimentado. Por tanto, sacarlo y tratar de retomar algo desde el punto en el que lo dejaste es irreal, porque el tiempo no se ha paralizado y tú y esa basura no sois los mismos que os despedisteis la última vez. Además, la decisión de rebuscar no la tomas en función de tu deseo, sino en función de tu necesidad, actuando igual que los vampiros de energía, como ya comentamos en este artículo. […]

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