Cómo dejar de pedir comida rápida cuando llegas cansado a casa
Si acabas pidiendo comida rápida al llegar a casa, cambia la decisión de hora. A las diez de la noche, con hambre y sin nada preparado, gana la opción que te resuelve la cena en dos toques. Decide por la mañana qué tendrás disponible al volver.
Paco Navas, licenciado en Psicología
Elige una cena que de verdad harías un martes
Piensa en algo que puedas montar en cinco o diez minutos y te apetezca comer. Por ejemplo, unas legumbres que ya tengas cocidas con verduras, o una tortilla con lo que tengas a mano. Lo importante es que haya ingredientes y que puedas resolverlo con el tiempo y las ganas que tendrás ese día.
Haz visible la alternativa
Deja la opción preparada delante en la nevera. Si el reparto se ha convertido en un reflejo, quita el acceso directo de la primera pantalla del móvil. Puedes seguir pidiendo cuando lo elijas. La diferencia se nota en esos días en que abres la aplicación antes de acordarte de qué tienes en casa.
Comprueba qué parte del plan falló
Prueba durante tres noches en que normalmente pedirías. Si vuelves a hacerlo, escribe en una línea si faltaba hacer la compra, llegaste demasiado tarde o simplemente te apetecía pedir. Cada respuesta pide un ajuste diferente. Una compra hecha el lunes puede resolver lo que un discurso sobre disciplina lleva meses sin arreglar.
Recomendaciones alimentarias de AESAN
Un recurso para trabajar por tu cuenta
Si buscas un audio para trabajar el impulso de recurrir por inercia a comida rápida y snacks, puedes ver Hipnosis para NO comer Comida Basura y consultar qué incluye.
